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Almacenes para insumos de consumo animal: Condiciones técnicas, certificaciones y trazabilidad

La producción de alimentos balanceados, suplementos y premezclas para el sector pecuario depende de una cadena de abastecimiento que comienza en los puertos de ingreso y termina en las plantas de transformación. Los almacenes para insumos de consumo animal cumplen una función que va mucho más allá del simple resguardo de la mercancía: son el punto donde se preserva la calidad nutricional, se mantiene la inocuidad y se garantiza la trazabilidad que exigen los organismos reguladores.

En el Perú, el sector de consumo animal abarca especies tan diversas como las aves, los porcinos, los vacunos, los ovinos y los organismos acuícolas. Cada una de estas cadenas productivas utiliza insumos con características físicas, químicas y sanitarias particulares. Por eso, elegir almacenes para insumos de consumo animal que cuenten con la infraestructura, las certificaciones y los protocolos adecuados es una decisión que impacta directamente en la calidad del producto final y en la rentabilidad del negocio.

¿Qué son los insumos de consumo animal y por qué su almacenamiento requiere especialización?

Los insumos de consumo animal son todas aquellas materias primas, aditivos y productos intermedios que se utilizan en la fabricación de alimentos para especies de producción pecuaria. A diferencia de un producto terminado para consumo humano, estos insumos están sujetos a regulaciones específicas que no siempre son conocidas por los operadores logísticos generales.

Clasificación de insumos según su origen

Los insumos de consumo animal pueden clasificarse en cuatro grandes grupos, y cada uno impone exigencias particulares a los almacenes para insumos de consumo animal:

Granos y subproductos vegetales: maíz amarillo duro, soja, trigo, sorgo, tortas oleaginosas (soya, algodón, girasol), afrechos y harinas de origen vegetal. Representan el mayor volumen y son sensibles a la humedad, las plagas y el desarrollo de micotoxinas.

Harinas de origen animal: harina de pescado, harina de plumas, harina de sangre, harina de carne y hueso. Requieren condiciones estrictas de temperatura y ventilación, además de segregación respecto a insumos de origen vegetal.

Aditivos y premezclas: vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas, probióticos, pigmentantes y antioxidantes. Son productos de alto valor que exigen ambientes controlados, baja humedad y protección contra la luz y el calor.

Grasas y aceites: aceite de soya, aceite de pescado, sebo y otras fuentes lipídicas. Necesitan tanques con control de temperatura y sistemas que eviten la oxidación y la rancidez.

Riesgos de un almacenamiento inadecuado

Cuando los insumos de consumo animal no se almacenan bajo las condiciones apropiadas, los riesgos van desde la pérdida de valor nutricional hasta la contaminación que puede derivar en sanciones sanitarias. La humedad excesiva favorece la proliferación de hongos productores de micotoxinas. La falta de ventilación acelera la descomposición de harinas de origen animal. La ausencia de separación entre insumos puede generar contaminación cruzada, particularmente grave cuando se manejan aditivos medicados o ingredientes prohibidos para ciertas especies.

Un almacén para insumos de consumo animal que no aplica estas distinciones está exponiendo a su cliente a pérdidas económicas y, en el peor de los casos, a la inhabilitación de sus productos por parte de la autoridad sanitaria.

Condiciones técnicas que debe cumplir un almacén para insumos de consumo animal

No basta con tener un galpón techado. El almacenamiento de insumos para consumo animal exige condiciones técnicas que deben estar documentadas, implementadas y sujetas a verificación periódica.

Control de temperatura, humedad y ventilación

Cada tipo de insumo tiene un rango óptimo de temperatura y humedad relativa. Los granos requieren ventilación forzada para mantener la temperatura de la masa de producto por debajo de niveles críticos que favorecen el desarrollo de insectos y hongos. Las harinas de origen animal necesitan ambientes frescos y secos para evitar la oxidación de las grasas residuales. Los aditivos y premezclas deben conservarse en zonas con humedad controlada, preferentemente por debajo del 60 %.

Los almacenes para insumos de consumo animal deben contar con termohigrómetros distribuidos en las naves y llevar un registro de las condiciones ambientales que pueda ser presentado ante SENASA durante una inspección.

Separación y prevención de contaminación cruzada

La contaminación cruzada es uno de los riesgos más subestimados en el almacenamiento de insumos de consumo animal. Ocurre cuando residuos de un insumo se transfieren a otro por contacto directo, por el polvo en suspensión o por el uso compartido de equipos sin la limpieza adecuada entre lotes.

Un operador especializado en este rubro debe disponer de áreas físicamente separadas para insumos de distinta naturaleza: una zona para materias primas vegetales, otra para harinas de origen animal, otra para aditivos y premezclas, y espacios segregados para productos que requieran condiciones especiales, como los insumos medicados. La separación no es opcional: es una exigencia de las Buenas Prácticas de Manufactura y un requisito para mantener la habilitación sanitaria del establecimiento.

Control de plagas y manejo de micotoxinas

Los almacenes para insumos de consumo animal deben operar bajo un programa documentado de Manejo Integrado de Plagas que incluya monitoreo mediante trampas, fumigaciones periódicas con productos autorizados por SENASA y registros de cada intervención. El programa debe contemplar tanto plagas de producto almacenado, como gorgojos, polillas y ácaros, como plagas urbanas, entre ellas roedores y palomas, que pueden ser vectores de contaminación.

En paralelo, el control de micotoxinas comienza con el monitoreo de la humedad del grano al ingreso y se mantiene durante todo el período de almacenamiento mediante muestreos periódicos. Un lote que ingresa dentro de parámetros puede deteriorarse si las condiciones del almacén no son las adecuadas.

Certificaciones y marco normativo aplicable

El almacenamiento de insumos de consumo animal en Perú está regulado por SENASA, la autoridad nacional en sanidad agraria. Todo establecimiento que fabrique, almacene, comercialice o distribuya insumos para consumo animal debe contar con el registro correspondiente y cumplir con las normas sanitarias vigentes.

SENASA y la habilitación de establecimientos

SENASA exige que los almacenes para insumos de consumo animal estén registrados y habilitados conforme al Reglamento de Alimentos para Animales. Este registro implica una inspección de las instalaciones donde se verifica que la infraestructura, los equipos, los procedimientos operativos y los registros sanitarios cumplan con los estándares establecidos.

Operar sin el registro de SENASA no solo expone al establecimiento a sanciones administrativas y multas, sino que también compromete la condición sanitaria de los productos almacenados y la cadena de suministro de las empresas que dependen de esos insumos.

BPM y HACCP en el almacenamiento

Las Buenas Prácticas de Manufactura aplicadas al almacenamiento abarcan desde la higiene del personal y las instalaciones hasta los procedimientos de recepción, muestreo, almacenamiento y despacho. En el caso de insumos de consumo animal, las BPM incluyen requisitos adicionales como la prohibición de almacenar productos no autorizados para el consumo de determinadas especies y la obligación de mantener registros de trazabilidad.

El sistema HACCP, por su parte, identifica los puntos críticos de control en la cadena de almacenamiento donde un desvío podría comprometer la inocuidad del insumo. En un almacén para insumos de consumo animal, los puntos críticos típicos son la recepción, donde se verifica la documentación sanitaria y las condiciones del lote, las condiciones ambientales durante el almacenamiento y la limpieza entre rotaciones de producto.

ATSAC: infraestructura preparada para insumos de consumo animal

ATSAC cuenta con más de 336,650 m² de infraestructura distribuida en Trujillo, Salaverry, Callao y Paita, diseñada para responder a las necesidades de almacenamiento del sector pecuario. Desde su fundación en 1992, la empresa ha estado vinculada al trading de granos y a la cadena de suministro avícola y ganadera, lo que le ha permitido desarrollar protocolos específicos para el manejo de insumos de consumo animal.

Los almacenes para insumos de consumo animal de ATSAC operan con:

– Naves techadas con ventilación forzada, control de temperatura y superficies impermeables

– Áreas segregadas por tipo de insumo, con protocolos documentados para prevenir la contaminación cruzada

– Sistema de gestión de inventarios con trazabilidad por lote, fecha de ingreso y fecha de vencimiento

– Programas de control de plagas y monitoreo ambiental registrados y auditables

– Cumplimiento de las exigencias de SENASA para la habilitación sanitaria de los establecimientos

Además, ATSAC ofrece servicios complementarios que agregan valor a la operación: ensacado, etiquetado, muestreo y descompactado. Todo ejecutado con maquinaria propia y bajo una política de transparencia que permite al cliente ingresar al almacén en cualquier momento para verificar el estado de su mercancía.

¿Cómo elegir al operador logístico adecuado para tus insumos de consumo animal?

La decisión de confiar los insumos de consumo animal a un operador logístico no debe tomarse con base exclusivamente en la tarifa por metro cuadrado. Existen factores críticos que determinan si un almacén está realmente preparado para manejar este tipo de productos:

Cumplimiento normativo: el operador debe contar con los registros y las habilitaciones de SENASA vigentes.

Infraestructura segregada: la capacidad de separar físicamente insumos de distinta naturaleza es un indicador de especialización.

Trazabilidad documentada: el sistema de gestión debe permitir rastrear cada lote desde su ingreso hasta su despacho.

Protocolos de limpieza y control de plagas: deben estar implementados, no solo declarados en un manual.

Experiencia sectorial comprobable: un operador que entiende la cadena pecuaria puede anticipar riesgos y aportar soluciones que uno generalista no está en condiciones de ofrecer.

En ATSAC, el almacenamiento de insumos de consumo animal se gestiona con la seriedad que el sector exige. Más de 30 años de trayectoria, infraestructura propia, certificaciones vigentes y un equipo que conoce a fondo las particularidades de la cadena de suministro pecuaria respaldan cada operación.

Almacenamiento para insumos de consumo animal en ATSAC

Confía tus insumos a almacenes para insumos de consumo animal que cumplen con las certificaciones, la trazabilidad y los protocolos sanitarios que tu operación exige. Contacta con nosotros haciendo Clic Aquí o llamando al +51 945 263 030. También puedes escribirnos comercial@almaceneratrujillo.com.pe. Contamos con una infraestructura robusta en Lima, Trujillo y Paita, diseñada para satisfacer las necesidades más exigentes de almacenamiento. Servimos al mundo con integridad

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