En el Perú, SENASA es la autoridad encargada de velar por la sanidad agraria y la inocuidad de los alimentos que ingresan a la cadena de producción pecuaria y agrícola. Para las empresas que importan, almacenan o distribuyen insumos agropecuarios, contar con almacenes con certificación SENASA no es una ventaja competitiva: es una condición indispensable para operar dentro del marco legal y para garantizar que los productos mantengan su calidad e inocuidad desde el puerto hasta el destino final.
Sin embargo, no todos los almacenes del mercado cuentan con esta certificación. Muchos operadores ofrecen espacios de almacenamiento sin la habilitación sanitaria correspondiente, exponiendo a sus clientes a sanciones administrativas, decomisos y, en el peor escenario, a la pérdida de la condición sanitaria de su mercancía. Por eso, entender qué implica la certificación SENASA, cómo se obtiene y qué distingue a un almacén certificado es una decisión estratégica para cualquier empresa de la cadena agropecuaria.
¿Qué es la certificación SENASA y por qué es clave para un almacén?
SENASA, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria, es el organismo técnico adscrito al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego. Su mandato abarca la supervisión y el control de la sanidad animal, la sanidad vegetal y la inocuidad de los productos agropecuarios en todas las etapas de la cadena de suministro, incluido el almacenamiento.
Funciones de SENASA en la cadena de suministro
SENASA regula y fiscaliza los establecimientos que fabrican, almacenan, importan, exportan, comercializan o distribuyen productos de uso pecuario y agrícola. Esta función incluye inspecciones periódicas a los almacenes para verificar que cumplan con las condiciones sanitarias, la infraestructura adecuada y los procedimientos documentados que exige la normativa.
Cuando un almacén obtiene la certificación de SENASA, está acreditando que sus instalaciones, sus procesos y su personal cumplen con los estándares oficiales. Esto significa que el operador ha sido evaluado y aprobado por la autoridad nacional competente, lo que brinda seguridad jurídica y sanitaria a las empresas que depositan sus productos en esas instalaciones.
¿Qué certifica SENASA en un almacén?
La certificación de SENASA no es una sola: existen distintos tipos de habilitaciones según la naturaleza de los productos que se almacenan y las actividades que se realizan. Un almacén con certificación SENASA puede estar habilitado para el almacenamiento de alimentos para animales, para productos de origen vegetal, para insumos veterinarios o para una combinación de todos estos rubros.
Lo que todas estas certificaciones comparten es que exigen al operador demostrar que cuenta con infraestructura adecuada, programas de limpieza y control de plagas, trazabilidad documentada, cumplimiento de Buenas Prácticas de Manufactura y un sistema de gestión que permita responder ante cualquier contingencia sanitaria.
Tipos de certificaciones SENASA que puede tener un almacén
SENASA emite distintas habilitaciones según la actividad y el tipo de producto. Conocerlas ayuda a identificar si un almacén está realmente preparado para manejar la mercancía específica de cada negocio.
Registro de establecimientos de alimentos para animales
Los almacenes que manejan insumos destinados a la alimentación animal deben contar con el registro de establecimientos de alimentos para animales emitido por SENASA. Esta certificación acredita que el almacén cumple con los requisitos de infraestructura, limpieza, control de plagas, trazabilidad y BPM que exige el Reglamento de Alimentos para Animales.
Para una empresa que importa granos, harinas proteicas o aditivos para consumo animal, operar con almacenes con certificación SENASA en esta categoría asegura que los insumos se mantienen bajo condiciones controladas durante todo el período de almacenamiento y que la autoridad sanitaria reconoce al establecimiento como apto para esa función.
Habilitación para almacenamiento de productos de origen vegetal
Los productos de origen vegetal destinados a la siembra, al consumo o a la transformación también están bajo la supervisión de SENASA. Los almacenes que manejan semillas, granos para consumo humano, frutas, hortalizas y otros productos vegetales requieren una habilitación específica que verifica el control fitosanitario de las instalaciones.
Esta certificación es particularmente relevante para las empresas del sector agrícola y de alimentos no perecibles, que necesitan garantizar que sus productos no estén expuestos a plagas cuarentenarias ni a condiciones que comprometan su calidad.
Certificación para productos de origen animal y uso veterinario
Los almacenes que manejan productos de origen animal, como harina de pescado, harina de carne y hueso, o insumos veterinarios como vacunas y medicamentos, requieren certificaciones específicas de SENASA que acrediten el control sanitario de estos productos. Esta habilitación incluye requisitos adicionales de segregación, control de temperatura y trazabilidad que no son exigibles para otros tipos de productos.
Beneficios de operar con almacenes con certificación SENASA
Elegir un almacén con certificación SENASA ofrece ventajas concretas que van más allá del cumplimiento legal. Estos beneficios impactan directamente en la operación, en la gestión de riesgos y en la relación con los clientes y los organismos reguladores.
Seguridad sanitaria y reducción de riesgos
El beneficio más inmediato es la certeza de que el producto está almacenado bajo condiciones que minimizan los riesgos de contaminación, deterioro o pérdida de calidad. Un almacén certificado ha superado inspecciones que verifican su infraestructura, sus protocolos y su capacidad de respuesta ante desviaciones.
Para la empresa que confía su mercancía a un almacén con certificación SENASA, esto se traduce en menos rechazos de calidad, menos pérdidas por deterioro y una cadena de suministro más predecible.
Trazabilidad y cumplimiento normativo
Los almacenes certificados por SENASA están obligados a mantener registros de trazabilidad que permitan rastrear cada lote desde su ingreso hasta su despacho. Esta documentación no solo es un requisito legal: también es una herramienta de gestión que facilita las auditorías internas, las inspecciones de clientes y la respuesta rápida ante cualquier alerta sanitaria.
Además, operar con un almacén certificado facilita el cumplimiento de las obligaciones de la propia empresa frente a SENASA, ya que el operador logístico puede proporcionar la documentación que acredite que los productos fueron manejados conforme a la normativa durante todo el período de almacenamiento.
Acceso a mercados regulados y confianza comercial
Cada vez más compradores, tanto en el mercado nacional como en el internacional, exigen que los productos agropecuarios hayan sido manejados en instalaciones certificadas por la autoridad sanitaria competente. Contar con almacenes con certificación SENASA permite a la empresa demostrar que su cadena de suministro cumple con los estándares que estos mercados requieren.
En el ámbito comercial, poder acreditar que los productos están almacenados en un establecimiento habilitado por SENASA genera confianza en los clientes y diferencia a la empresa frente a competidores que no pueden ofrecer la misma garantía.
Requisitos que exige SENASA para certificar un almacén
Obtener y mantener la certificación de SENASA no es un trámite simple. El organismo exige el cumplimiento de una serie de requisitos que abarcan desde la infraestructura física hasta los procedimientos operativos y la gestión documental.
Infraestructura y condiciones físicas
SENASA verifica que el almacén cuente con pisos impermeables, paredes lisas y lavables, techos que eviten la acumulación de polvo y condensación, sistemas de ventilación adecuados y áreas delimitadas para recepción, almacenamiento y despacho. También exige que existan barreras físicas contra el ingreso de plagas, iluminación suficiente y servicios higiénicos independientes de las zonas de almacenamiento.
Un almacén con certificación SENASA debe demostrar que sus instalaciones no representan un riesgo para la inocuidad de los productos y que las condiciones físicas permiten mantener la calidad de la mercancía durante todo el tiempo que permanece bajo su custodia.
Programas documentados de limpieza, control de plagas y BPM
La certificación exige que el almacén cuente con programas escritos de limpieza y saneamiento, un plan de Manejo Integrado de Plagas y procedimientos operativos estándar alineados con las Buenas Prácticas de Manufactura. Estos documentos deben describir las actividades, la frecuencia con que se ejecutan y los registros que se generan como evidencia de su cumplimiento.
Durante las inspecciones, SENASA no solo revisa que los documentos existan: verifica que se estén aplicando, que los registros estén actualizados y que el personal conozca y ejecute los procedimientos.
Trazabilidad y gestión de registros
El sistema de trazabilidad es un componente central de la certificación. El almacén debe poder identificar cada lote, conocer su origen, su fecha de ingreso, su ubicación dentro del almacén, las condiciones en que se ha mantenido y su destino final. Esta información debe estar disponible en cualquier momento y ser consistente con los registros físicos y documentales.
La rotación por fecha de ingreso, por fecha de vencimiento y la aplicación de protocolos ante productos no conformes son prácticas que SENASA verifica y que forman parte de los estándares que debe cumplir un almacén con certificación SENASA.
ATSAC: más de 30 años operando con certificación SENASA
ATSAC cuenta con almacenes habilitados y certificados por SENASA en sus cuatro zonas de operación: Trujillo, Salaverry, Callao y Paita. Con más de 336,650 m² de infraestructura y una trayectoria que se remonta a 1992, la empresa ha construido su reputación sobre la base del cumplimiento normativo, la transparencia operativa y la especialización en el almacenamiento de productos agropecuarios.
Los almacenes con certificación SENASA de ATSAC operan bajo estándares que incluyen:
– Programas documentados de limpieza, desinfección y control de plagas, auditables en cualquier momento
– Sistema de gestión de inventarios con trazabilidad total por lote y rotación aplicada de manera consistente
– Infraestructura con naves techadas, ventilación forzada, superficies impermeables y áreas segregadas según el tipo de producto
– Cumplimiento de BPM y protocolos HACCP en todas las etapas del almacenamiento
– Personal capacitado en los procedimientos que exige la normativa sanitaria vigente
Como parte del Grupo TRC, con más de 60 años en el mercado, ATSAC aplica una política de puertas abiertas que permite al cliente verificar en cualquier momento el estado de su mercancía y las condiciones del almacén. Esta práctica, poco común en el sector, refleja la cultura de integridad que la empresa promueve desde su fundación.
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